tiempo conmigo

¿Cuánto tiempo pasas contigo misma? ¿Cuánto de ese tiempo disfrutas? ¿Cuánto tiempo te dedicas a cuidarte a ti misma?


Llevo un tiempo viendo por redes, leyendo a personas que intentan adquirir hábitos de cuidado personal; pero no tenemos tiempo, no hay suficiente tiempo, o dinero, o productos, o técnicas. O quizás sean excusas, o cuestión de prioridades. Desgraciadamente yo no tuve opción y tuve que priorizarme por encima de todas las cosas, por vivir. Me fue impuesto, y en ese momento lo veía como una desgracia... ¡pero menos mal que lo hice! Es ahí donde descubrí la importancia de cuidarme, de escucharme, de pasar tiempo conmigo misma. Y aún me cuesta y me olvido de priorizarme a veces, pero cada vez es menos frecuente y es algo de lo que estoy muy orgullosa. 


En todo este barullo de vida que llevamos, en las prisas, en querer llegar a todo dando el 200%, en apuntarnos a todo, en estar para todas las personas... nos olvidamos de estar para nosotras mismas. ¿O soy la única a la que le pasa?

No fue hasta que caí y no tuve opción que yo aprendí a valorar estos momentos, a sacar tiempo para estos momentos, a priorizarme. Es triste que tengamos que caer y no ver otra salida para darnos cuenta de lo que nos hace falta, de lo que es bueno para nosotras, ¿verdad? Pero en mi caso, fue así. No diré que me alegro de haber caído, pero sí diré que me alegro de haber descubierto los beneficios de estar conmigo y cuidarme. 



Hay días que necesito estarme, tenerme, cuidarme. Leer un ratito, escribir, tomar una infusión. El acto en sí no es lo más importante porque según el día y el momento me apetece o necesito una cosa diferente... es cuestión de saber escucharnos, de saber entendernos, de saber interpretarnos; y para eso la única solución es estar con nosotras mismas, dedicarnos un tiempo a descubrir quiénes somos, qué nos gusta y qué nos hace bien.

En uno de esos momentos de estar conmigo misma fue donde descubrí la meditación y el yoga. Ahí fue donde empecé a practicar, a descubrir mediante el movimiento de mi cuerpo cómo fluía la energía que hay en mí, cómo puedo transformar o aceptar esa energía. Aprendí técnicas para encontrar el equilibrio y la calma. Y desde aquí os invito a que lo probéis, que probéis con alguna actividad que siempre os haya llamado la atención y con la que conectéis de alguna manera para priorizaros, para dedicaros el tiempo que necesitáis y merecéis. 

Tómate un tiempo para definir cómo quieres pasar tiempo contigo misma. Al igual que lo haces cuando vas a realizar un viaje con tus amigas, una escapada romántica, elegir dónde cenar y pasar una bonita velada... De la misma manera, con el mismo cariño... invierte tiempo en saber cómo quieres cuidarte. Puede ser leer, correr, cantar, gritar, tocar un instrumento, bucear, hacer parapente, meditar, tomar un café, dormir, bañarte, escalar... ¡La actividad en sí es lo de menos! Lo importante es que conectes con esa actividad, que sientas que te estás permitiendo disfrutarlo, que lo has elegido por y para ti, que te hará bien.



                                                 



Y tú, ¿qué haces cuando pasas tiempo contigo misma? 
¿Disfrutas del tiempo contigo misma?


No hay comentarios

Publicar un comentario

Design: Serein Atelier