Mi historia: Vivir con depresión. (I)

Según la Organización Mundial de la Salud, el 4,4% de la población mundial sufre actualmente depresión; 322 millones de personas. Y estas cifras van en aumento. Además, la depresión es la principal causa de discapacidad en el mundo. 

Y sí, como adelantaba en este post, soy de ese 4,4% mundial que ha tenido depresión. Sí sí, apreciad el pasado de "ha tenido"; porque chicas, chicos... se puede salir. Y eso es lo que vengo a contar en esta entrada: mi historia con depresión.


¿Desde cuándo tienes depresión? ¿Cómo te diste cuenta? ¿Por qué enfermaste? ¿Tomas medicación? ¿Vas a terapia? ¿Cuánto tiempo has estado con depresión? 

Estas son algunas preguntas que se hace la gente sobre la depresión y que voy a intentar responder desde mi experiencia. No soy profesional de la salud, no pretendo sentar doctrina ni prescribir nada... Simplemente contar mi experiencia, mi proceso, mi lucha. 



El desde cuándo es bastante difícil de contestar puesto que no te despiertas un día con un cartel luminoso, sino que es un proceso... Vas enfermando poco a poco, y sin darte cuenta, así que desde que padeces la enfermedad hasta ser diagnosticada... Puede pasar mucho, mucho tiempo. 

Pero entonces... ¿cómo me di cuenta? 

Bueno, no me di cuenta yo sino mi psicólogo de ese momento. "Leire, tal vez tengas que ir a psiquiatría puesto que esto que me cuentas podría ser una depresión mayor". Perdona, ¡¿qué?! Febrero de 2017. 

Empecé a ir a este psicólogo en noviembre de 2016, puesto que empecé a tener ataques de ansiedad diarios cuando tenía que salir de casa para ir a clase. Me suponía mucho agobio y malestar. No tenía motivación, no sentía ganas de nada. Comía mal, bebía mucho. No dormía, pero prácticamente no salía de la cama. No retenía ningún tipo de información. Me era indiferente la vida en general. No encontraba mi sitio y empecé a tener pensamientos negativos. Estaba apática las 24 horas del día. Empezaron a visitarme los monstruos




Aquel día, en consulta, le conté que estuve a punto de no ir a terapia porque para qué si yo ya estaba rota. Hablamos de los monstruos, de que había vuelto a tener ataques de ansiedad y había empezado a vomitar del malestar. Fue entonces cuando me derivó a psiquiatría.

En ese momento vivía fuera de casa y esto pasó un miércoles. Volví al piso sin poder creer lo que me había dicho mi psicólogo. La palabra "psiquiatría" retumbaba en mi cabeza. ¿Yo? ¿A psiquiatría? Pero si no estoy tan mal... Sí, sí estaba tan mal; estaba mal, necesitaba ayuda. 


No se trata de una carrera ni una competición para ver quién está sufriendo más; no esperes a estar "lo suficientemente enferma" para pedir ayuda y empezar a curarte. 


Decidí darme el tiempo necesario -pero no demasiado prolongado- para contárselo a mis padres y decidí que lo haría en persona. Así que tocaba volver a casa para dar una de las peores noticias que puedes dar a unos padres: estoy enferma.

Me permití un día de reflexión, de asimilar lo que me vendría por delante, de qué iba a ser de mí y de mi vida. Al día siguiente, por la tarde, me subí al autobús que me llevaría a casa. No les dije nada a mis padres porque iba a preocuparles anticipadamente; así que llegué a casa un jueves de repente y me rompí en brazos de mi padre: "Aita, el psicólogo me ha dicho que tengo que ir a psiquiatría porque igual tengo depresión". Y nos rompimos todos. Es una de las cosas más difíciles que he hecho en mi vida. 

Continúa en: Mi historia: vivir con depresión (II)

10 comentarios :

  1. Hola :)
    Felicidades por animarte a contarlo, no tiene que haber sido nada fácil. Como sociedad, creo que tenemos que cambiar el chip respecto a ir al psicólogo. Ojalá algún día lo veamos como si fuéramos al médico (nadie te mira raro porque vayas al médico). Nada más que puedo felicitarte por animarte a contarlo, un abrazo y gracias.

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    1. Muchísimas gracias por tus palabras, de verdad. 💛

      ¡Ojalá normalicemos el cuidarnos en cuerpo y mente!

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  2. Me uno a la felicitación por contarlo...¡y por superarlo! Sigue habiendo mucho estigma pero, lo mires por donde lo mires, es ridículo. Estás enferma, igual que pillas una gripe. No es tu culpa, simplemente ocurre, y tienes que seguir el tratamiento que corresponda. Es difícil de asumir, pero es el primer paso para recuperarse: aceptarlo y pedir ayuda.

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    1. Exactamente... Pero la presión social es tan grande, el dolor y los pensamientos internos... No es tan fácil, pero desde luego es labor de todxs luchar para normalizarlo y que nadie tenga que sufrir doblemente por estar enferma.

      Muchísimas gracias por tus palabras 💛

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  3. Buah, parte de lo que has dicho resuena tanto... Yo también empecé a sentirme mal cuando salía de casa, pero me costó muchísimo contarlo. El otro día hablaba de lo dificil que es, y es que en parte tardé muchísimo en dar el paso por miedo a estar inventándomelo, a dar una excusa. Cuando me quise dar cuenta había pasado mucho tiempo engañándome a mí y al resto, y ahora poco a poco voy saliendo. La psicóloga me dijo hace poco que estaba mejor y me doy cuenta que sí, que se puede salir del pozo y tener las herramientas para no volver a hundirte.
    Muchas gracias por compartir tu historia, creo que es necesario romper el estigma.

    ¡Un besín!

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    1. ¡Cuantísimo me alegro de que dieras el paso de cuidarte, contarlo y buscar la ayuda que necesitas! Seguro que mejorarás muchísimo más, respeta tus ritmos y tu camino porque cada una somos diferentes... ¡Ojalá en un tiempo me digas que lo has superado totalmente! Porque se puede, y por lo que veo estás en buenas manos para lograrlo. Mucha fuerza 💛

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  4. Muchas gracias por contar tu experiencia, tu proceso... Cada uno es único, pero sirven de mucho para sentir que no estás sola, que te comprende mucha más gente de la que piensas, que no eres rara.

    Has ganado una seguidora incondicional <3 ¡¡Besos!!

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    1. ayy Alba, gracias 💛 Por supuesto no pretendo hacer de mi experiencia una doctrina de cómo es este proceso, pero sé que puede reconfortar y ayudar a aceptarlo mejor si sabes que no estás sola en esto. Yo lo eché de menos al principio y por eso plasmo aquí todo esto.

      Un abrazote y ¡bienvenida! 💛

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  5. Muchísimas gracias por contar tu historia, Leire. Creo que es muy importante, para personas que puedan estar atravesando o empezando una depresión, conocer la experiencia y la existencia de otras que lo han superado o están superándolo.
    También es necesario para familiares y amigos del enfermo conocer esta clase de testimonios, yo creo que ayudan a entenderlo todo.
    Es real lo invisibilizada y estigmatizada que está esta enfermedad (como todas las enfermedades mentales).
    Un gran aplauso para ti por superarlo, pero también por contarlo.

    ¡Besitos!

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    1. Muchísimas gracias por tus palabras 💛
      Es mi pequeña aportación a otras compañeras que puedan estar pasándolo, y como bien dices también para familiares y amistades de esta enfermedad; que desgraciadamente somos muchas personas que sufrimos esto, y ya es hora de hacer un poco de ruido.

      ¡Un abrazote!

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